Artículos en El Hispano News y Al Día por Claudia Herrmann en Blogspot

Cargando...

viernes, 28 de enero de 2011

BREVES NOTAS SOBRE LAS FRANQUICIAS

En esta ocasión me aboco a las franquicias. Este formato de negocios fue inventado en Estados Unidos, en una forma muy rudimentaria en el siglo XIX con un esquema de comercialización de las máquinas de coser Singer, y a mediados del siglo pasado adquirió su forma actual cuando surgió la primera franquicia moderna, la de las famosísimas hamburguesas McDonald’s. Siguieron muchas otras enormemente exitosas, tanto en Estados Unidos como en muchos otros países. En 1988 tuve la oportunidad de atender a la primera franquicia extranjera que llegó a México, la de Subway, cuando no sabía siquiera que era ese negocio tan “raro” con un marco legal nunca antes visto. Los que nos dedicamos a esta actividad, nos acabamos haciendo “expertos” instantáneos en el tema.

Las franquicias hoy por hoy siguen siendo el más exitoso método de distribución de productos y servicios con mayor probabilidad de sobrevivencia, al igual que los negocios de mercadeo en red. Sin embargo, a diferencia de estos negocios, las franquicias requieren de mucho más estructura, inversión, personal y tiempo para obtener un retorno de la inversión. El franquiciante debe estandarizar la totalidad de sus procesos y operación para hacer su negocio multiplicable. Además debe estar consciente que la franquicia es un negocio totalmente distinto del negocio que le da origen. No es lo mismo vender tacos que vender franquicias de taquerías. Para alguien interesado en comprar una franquicia, debe considerar que el punto de equilibrio usualmente se alcanza entre 18 y 24 meses, por lo que durante ese plazo deberá depender de otras fuentes de ingreso antes de pensar en que su franquicia le reporte utilidades.
Para muchas empresas que ya han llegado a un punto de madurez, han superado la curva del aprendizaje y tienen un concepto de negocio probado y exitoso, franquiciar es una forma lógica de expansión, porque les permite crecer con nuevas unidades en mercados que no habían explorado, pero trasladando a un tercero el riesgo de la inversión. Una ventaja que ofrece el mercado norteamericano es la enorme cantidad de información sobre consumo, tendencias de consumo, perfiles de consumidores y estudios de mercado que están a disposición de un franquiciante que desee iniciar operaciones, e igualmente es accesible para alguien que piense en comprar una franquicia.
Probablemente el mayor reto al que se enfrentará tanto el franquiciante como el franquiciatario, es la extrema competitividad del mercado norteamericano, tanto a nivel punto de venta como desde el punto de vista del mercado de potenciales franquiciatarios, porque el taquero compite con la franquicia de los masajes, la de las uñas postizas, la de los servicios de limpieza, la de los colchones, etc. Para poder ser exitoso en la economía norteamericana, quien desee convertir su negocio en franquicia deberá demostrar que su concepto es de primer nivel, y que el segmento de mercado que ha escogido, así como su aproximación al mismo, representan una oportunidad única a los potenciales franquiciatarios. Tanto el consumidor final como el potencial franquiciatario cuentan con todo un abanico de oportunidades, de las cuales muchas ofrecen grandes ventajas competitivas. Para quien desee adquirir una franquicia, deberá estudiar muy cuidadosamente su mercado, sea geográfico o mercadológico, para saber cuál es su mejor alternativa de inversión y en donde podría tener mayores probabilidades de éxito con un negocio.
Para los que piensan convertir su negocio en franquicia, cabe señalar que los franquiciatarios norteamericanos son probablemente los más sofisticados del mundo y esperarán que su franquiciante sea tan o más sofisticado que ellos, y de tal suerte esperarán procesos plenamente desarrollados, gran capacidad de liderazgo, capacidad de innovación, un área administrativa proactiva, una extensa red de apoyo al franquiciatario, comunicación abierta y franca, y el involucramiento del franquiciatario en las decisiones que atañan al desarrollo futuro del sistema de franquicias. Así, el modelo gerencial lineal típico de Latinoamérica no funciona con los franquiciatarios norteamericanos.
Es imprescindible que los franquiciantes además realicen además pruebas para adecuar el concepto al gusto de su clientela en diferentes regiones. Parte del proceso de adaptación del concepto consiste en una sólida planificación de la expansión al mercado nacional, una adecuada selección de los profesionales a contratar para lograr los objetivos de expansión, de modo que el concepto de negocio sea atractivo en diferentes regiones geográficas y que las unidades sean viables en un entorno distinto. No importa si se es negocio en vías de expansión mediante el formato de franquicia o inversionista individual que quiera adquirir una unidad o un territorio, en todos los casos se debe preparar un plan de negocios con apoyo de expertos; contratar personal local con experiencia en el mercado en cuestión; e inclusive a veces conviene buscar un adecuado socio comercial y realizar todas las diligencias conducentes a encontrar al socio idóneo.
Uno de los principales retos para el franquiciantes y franquiciatarios por igual es el sistema legal de este país. Por una parte, cada uno de los cincuenta estados de la Unión Americana tiene su propia legislación en la materia, algunos estados siguen el modelo de registro de la oferta de franquicia recomendado por la legislación federal, mientras otros imponen obligaciones diferentes a los franquiciantes de modo de que lo que es válido en un estado es ilícito en otro. Estados Unidos tiene una reputación, ganada a pulso, de ser una de las sociedades más litigiosas del mundo. Las franquicias no son negocios inmunes a la “demanditis aguditis” que afecta a la sociedad norteamericana, de modo que tanto franquiciantes como franquiciatarios deben calcular su exposición a posibles demandas y el enorme costo que éstas implican, que en muchos casos, ascienden a millones de dólares. Los riesgos relacionados con el sistema jurídico de este país pueden ser razonablemente minimizados si los empresarios realizan una cuidadosa planeación legal tendiente a cumplir con complejas leyes y reglamentos, sentencias multimillonarias y una desagradable tendencia a resolver controversias en el juzgado y no mediante comunicación y compromisos.

Este tema es amplísimo pero en este espacio, simplemente deseo exponer las razones por las que las franquicias son una excelente oportunidad de negocio.

LA REALIDAD DE LOS NEGOCIOS EN RED

La semana pasada hablé acerca de la proliferación de las empresas que venden sus productos y servicios por medio del mercadeo en red o multinivel y las ventajas que para una empresa representa realizar su comercialización mediante este formato de negocio así como las ventajas que significan para los distribuidores. Por primera vez supe de la existencia de estos negocios en 1989 cuando se acercaron a mí las empresas Shaklee y Forever Living Products, respectivamente, solicitando mi asesoría legal para que pudieran iniciar operaciones en México. En aquel entonces no se conocía el mercadeo en red en México, así como tampoco las franquicias que comenzaron a proliferar a partir de ese año, con el cambio legislativo que facilitó la entrada al país de las franquicias extranjeras y la operación bajo este formato de negocio para las empresas mexicanas. Francamente hace 22 años yo no tenía la más remota idea de lo que eran las franquicias y las empresas multinivel así que tuve que educarme en muy poco tiempo para así poder preparar los contratos de distribución y adecuar al marco normativo mexicano los planes de compensación.

En esta ocasión voy a explicar cómo funcionan los esquemas de mercadeo en red, en dónde está el negocio y la diferencia entre una empresa multinivel y una pirámide. En primer término, es muy importante aclarar que mercedo en red, multinivel o network marketing como se conoce en inglés, no son lo mismo que las famosas pirámides o tandas. Las pirámides están prohibidas en virtualmente todas las partes del mundo, porque no son más que un esquema fraudulento para que el quien la promueve se haga de recursos a costa de los demás. Para que sea legal un esquema de negocios que genere un ingreso residual, debe estar apoyado y vender por lo menos un producto o servicio, digamos, productos para el cuidado del cuerpo, vitaminas, suplementos alimenticios, servicios de energía o telefonía, etc. En las pirámides el producto es la misma afiliación. En el formato de mercadeo en red, los ingresos provienen de la facturación, es decir, del consumo del o de los productos o servicios en cuestión. Uno no puede ganar por o el simple hecho de buscar afiliados, éstos deben consumir los productos o servicios. En las pirámides los ingresos derivan exclusivamente del número de personas afiliadas. En los negocios multinivel los ingresos residuales son a mediano y largo plazo y la inversión suele ser mínima. Las pirámides usualmente cobran altas cuotas de afiliación y solamente los primeros cientos que están en la punta de la pirámide ganan dinero porque cobran de las cuotas de las personas que ellos afilian y al no haber producto o servicio de por medio, el dinero se agota con prontitud.

Amigos lectores, si están considerando empezar un negocio en red, les sugiero que sean cuidadosos en escoger la empresa con la que se van a afiliar. Hay varios criterios de selección:

¿Cuál es el historial de la empresa, de sus dueños y directivos? Una empresa en red puede ser de reciente creación, como lo es Evolv, pero sus dueños son de los putrimillonarios texanos que han hecho grandes fortunas en otros negocios tremendamente exitosos. Es decir, el historial de éxito en los negocios de los dueños augura que esta nueva empresa será otro más de sus éxitos. ¿Tienen un programa de expansión internacional? Una empresa que busca nuevos mercados y que además ofrezca un plan de compensación global a sus distribuidores vale la pena. Esto significa que no importa en qué país hagan negocio los distribuidores, ellos ganan ingresos de todos los países en los que afilien a distribuidores. En este mismo orden de ideas, es importante determinar si el plan de compensación es el mismo en todos los países y que no se discrimine a distribuidores en otro país con un plan desventajoso. ¿La empresa tiene programas caritativos? Habla muy bien de una empresa en red el que ésta constituya su fundación o apoye causas humanitarias ya que significa que regresa a la comunidad algo del dinero que recibe por vender sus productos o servicios y afiliar distribuidores. ¿La empresa invierte en investigación y desarrollo de nuevos productos? El resultado de las empresas que sí lo hacen es fácilmente visible, ya que conforme pasa el tiempo, se van agregando nuevos prod

AÑO NUEVO NEGOCIO NUEVO

La triste realidad es que se acabaron, y yo sospecho que para nunca volver, los empleos vitalicios en donde uno entra en una empresa empezando desde una humilde posición de corre-ve-y-dile, para pasar a niveles gerenciales bajos, luego medios y acabar, después de toda una vida en la empresa, digamos unos treinta años, en un nivel ejecutivo alto con un excelente paquete de jubilación que nos permitirá vivir nuestros últimos años de vida en confort y con todos los servicios médicos cubiertos.

Hoy las empresas buscan deshacerse a como dé lugar de los empleados que tienen más de una década en la empresa, y en sustituir a un experimentado director con tres o cuatro moconetes recién graduados de la facultad de administración de empresas, que entre todos de manera conjunta no ganen más de una cuarta parte de ese director, sin importar que por su inexperiencia cometan errores que al final del día le cuesten a la empresa millones de dólares.

En el mundo de hoy ya no existe el concepto de seguridad y permanencia laboral. Por ello, es importante que todos tengamos un plan B por si es que nuestro patrón o algún representante del área de recursos humanos nos mandan llamar un buen día para decirnos que nos van a dar nuestra PC. ¡¡¡Wow!!! ¿Nuestra computadora? Nooooooooooooooooo... ¡¡¡Nos dan nuestra Patada en la Culiflower!!! Además recordemos que aquí en Texas no hay obligación de darnos indemnización alguna ni justificar el despido. Sencillamente, un buen día amanecemos y estamos desempleados.

Por otra parte, me llama muchísimo la atención esta tendencia que tendrá unos diez años, en donde las empresas nuevas eligen ir por la vía del mercadeo en red para posicionarse, en lugar de usar vías tradicionales de posicionamiento de sus productos o servicios. ¿Por qué? En primer lugar porque es más fácil para ellas dejar que el trabajo de posicionamiento del producto y/o servicio y las ventas las hagan miles de distribuidores independientes que no son asalariados (no hay nómina ni impuestos sobre nómina a pagar), no hay necesidad de pagar publicidad, lo cual siempre representa una inversión considerable, y no hay que colocar productos en anaqueles de supermercados o tiendas (considerando que para que un producto llegue a un anaquel debe necesariamente desplazar a otro competidor – tarea nada fácil, que las cadenas grandes tipo Wal-Mart usualmente pagan a 60 o 90 días, y además que devuelven el producto no colocado), y no hay necesidad de tener flotillas completas de camiones repartidores con el costo que ello representa. ¿El precio? Sencillamente pagarle bien a los distribuidores e incentivarlos. Ciertamente son ventajas considerables.

Así, he visto aparecer cientos de nuevas empresas de mercadeo en red en los sectores salud, cosmético, energético, de telefonía y servicios de internet y televisión y otros. Me he percatado que si quiero adquirir productos para la salud, por ejemplo, factor de transferencia, sencillamente no hay farmacia o supermercado que me los venda. Me tengo que afiliar como distribuidora, o en el mejor de los casos, afiliarme como compradora preferente sin obligación de hacer compras mínimas mensuales con la empresa en cuestión.

¿Cuáles son las ventajas para las personas que deciden dedicarse a los negocios en red? Tener una alternativa de ingreso por si pierden su empleo formal. Por supuesto, la posibilidad de complementar el ingreso y ahorrar para la jubilación, pagar la universidad de los hijos o la hipoteca de la casa. En fin, un ingreso extra no le viene mal a nadie…

Otra ventaja es poder emprender un negocio desde el hogar, sin necesidad de tener las grandes cualificaciones para ello, no tener que rentar costosas oficinas, no manejar inventarios, no tener que pagar empleados, no estar obligados a trabajar ocho a doce horas diarias en el negocio, poder trabajar medio tiempo en el negocio, tener el apoyo técnico de la empresa y sus directivos, y la posibilidad de ganar bien. Muchas no exigen número de seguro social como requisito de afiliación así que el status migratorio es irrelevante para efectos del negocio. Además, la estructura de estos negocios está diseñada para que funcionen sobre el concepto gana-gana, ya que mientras más damos a ganar a los demás más ganamos nosotros. Claro, como en todos los negocios, al ojo del amo engorda el caballo. Es decir, no son formatos para enriquecernos rápidamente y hay que trabajar para ganar. ¿Cuál es el trabajo? Salir al mundo, invitar a todo el mundo al negocio y hacer crecer nuestra red de influencia personal. De todas las maneras nos la vivimos recomendando productos y servicios. Que mejor que recibir una compensación económica por hacerlo.

Hay muchísimas empresas en el mundo del mercadeo en red, para todos los gustos. Además, la proliferación de empresas nuevas que utilizan este formato de negocio hace que la competencia por el mercado, es decir, los distribuidores, sea absolutamente feroz. Todo ello redunda en beneficio de los distribuidores. Hace diez años no existía empresa de este tipo que pagara más de seis niveles hacia abajo a sus distribuidores y no había muchas empresas que lo hicieran. Además, estas empresas no habían diseñado más de dos o tres formas de pagar a su red de distribuidores. En el mundo actual, todas las empresas nuevas pagan cuando menos a siete niveles, y muchas pagan al infinito, y además ofrecen hasta diez maneras distintas de compensación a sus distribuidores, tales como pagos de porcentajes por consumos propios, combinación de sistemas de pago binarios y tradicionales, bonos por afiliaciones, consumos personales y consumos de grupo, incentivos tales como el pago de las mensualidades de los arrendamientos financieros de vehículos, por sólo nombrar algunas formas de pago. Por otra parte, todas las nuevas empresas en este segmento de mercado son globales, de modo que los distribuidores pueden hacer el negocio aquí en Estados Unidos, en sus países de origen o en otros países y percibir un ingreso de su red internacional.

Habiendo dedicado toda mi vida profesional a asesorar a empresas en materia de franquicias y negocios en red, puedo afirmar sin lugar a dudas que los negocios en red son el más bondadoso de los formatos de negocio. Si ustedes, queridos lectores, están pensando en emprender algún negocio nuevo y ganar más dinero en este año que comienza, los invito a que consideren el mercadeo en red como una alternativa muy atractiva para emprender un negocio en este año.

domingo, 2 de enero de 2011

LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Comienza el año nuevo, y con él deseamos sentirnos renovados y hacer cosas nuevas u otras cosas. Cada fin de año hacemos una lista real o mental de nuestros propósitos para el año que comienza, y juramos por el osito Bimbo que este año sí que vamos a cumplir los propósitos. Y cada año son los mismos: bajar de peso, comer una dieta balanceada, hacer ejercicio, dejar de fumar, beber menos, gastar menos, ahorrar más, ser mejores en la escuela o en el trabajo, viajar más, convivir más con la familia y ser felices.

En enero compramos nuestro abono para el gimnasio y comenzamos el año comiendo zanahorias y apio, llegamos temprano a casa y nos involucramos más con la vida de nuestra familia. Después de tres semanas que la junta, la tarea, el dominó con los cuates, etc. –total, pretextos no faltan- nos impiden ir con la regularidad propuesta al gimnasio, además todavía tenemos todos los músculos adoloridos por el ejercicio y ya nos luxamos el tendón de la pierna por no calentar al inicio del ejercicio, así que el pretexto para no ir es ideal.

Al mes ya nos aburrimos de comer caldos, apios y zanahorias y nos damos cuenta de que apenas hemos bajado unos cuantos gramos, así que en vista del éxito no obtenido, pues para qué ser flacos infelices si podemos ser llenitos felices y volvemos a nuestra consabida dieta de vitamina “T” (tacos, tamales, tlacoyos, tortas, tortillas, etc.). Aguantamos una semana sin el cigarro, pero en la segunda semana decidimos que un buen café es imposible saborear sin un cigarrito, y no se diga una copa, y tres días después no nada más estamos fumando la cantidad de antes sino que hasta más, para reponernos del sustito de la privación de la nicotina.

Al mes ya no aguantamos ver telenovelas con la familia así que tímidamente primero agarramos el celular y como que no quiere la cosa, ya organizamos el primer dominó del año con los cuates. Nos portamos bien, llegamos a muy buena hora, como cenicientas, a media noche. Para la tercera le prometemos a la esposa que vamos a llegar temprano, y cumplimos fielmente nuestra palabra, …llegamos a las seis de la mañana, ¿pues es temprano o qué no? Y eso de beber menos, pues ahí razonamos: una no es ninguna, dos son la mitad de una y así nos vamos, total, quien no se ha puesto pedernal de vez en cuando no sabe vivir. Al cuarto mes seguimos gastados y no tenemos ni la más remota idea de cómo comenzar a ahorrar.

Al medio año se nos olvidaron por completo los propósitos de año nuevo y volvemos a nuestra rutina de siempre. Cualquier noción de cambio quedó bien archivada en el cajón de asuntos olvidados de nuestro cerebro. ¿Por qué?

La respuesta está en que los propósitos son ideas nebulosas que rondan por ahí pero no están estructurados dentro de un plan de vida con metas definibles y definidas, plazos para cumplir esas metas, ni definición de hacia dónde queremos llegar. Si no sabemos a donde vamos…pues ya llegamos.
Tomemos como ejemplo el clásico propósito de perder de peso / llevar una dieta balanceada. Si no sabemos cómo estamos en cuanto a sobrepeso, más allá de que el pantalón que me compré hace diez años ya no me entra, no podemos medir cuánto debemos perder de peso, de manera realista. Si vamos y nos hacemos un estudio de masa corporal y de ahí determinamos que nuestra grasa corporal anda por el 40% debiendo la máxima ser de 32% y que si en relación a nuestra estatura y constitución debemos pesar digamos 130 libras pero pesamos 160, sabemos entonces que nuestra meta es bajar 30 libras. Métodos para bajar de peso hay muchos así que si escogemos el que nos permita medir con certeza y nos da una meta de cuantas libras bajar por semana y por mes y sin hambrearnos, tendremos más probabilidades de que a la vuelta de tres o seis meses, efectivamente hayamos logrado bajar esas libras de sobra y si efectivamente cuidamos lo que comemos, es decir, dejamos de consumir carbohidratos vacíos como los que se encuentran presentes en casi todos los refrescos, todas las frituras y casi todos los alimentos procesados, la probabilidad de que nos mantengamos con un peso adecuado para nuestra constitución será igualmente mayor.

Lo mismo podemos decir del propósito de ahorrar más / gastar menos. Si hacemos un presupuesto y nos atenemos a él, igualmente con metas trazadas en el tiempo y que podamos medir con una frecuencia regular, efectivamente lograremos ahorrar y hasta invertir el ahorro en instrumentos que acrecienten nuestro patrimonio en el futuro.

Todos sabemos que llevar una disipada vida de vampiros antreros (en mi época era de vampiros discotequeros) no nos va a conducir a nada positivo y más viviendo en un estado donde la policía toma muy en serio y hasta convierte en delito el conducir en estado de ebriedad. Si uno de nuestros propósitos es beber menos o dejar de beber, vale la pena que nos detengamos un momento y nos preguntemos: ¿pienso por lo menos una vez al día en el alcohol?, ¿después de tomar una copa no puedo dejar de beber y sigo con la segunda, tercera, etc.?, ¿bebo para calmar los nervios, reducir la presión u olvidar problemas?, ¿bebo cuando estoy solo(a) y a escondidas?, ¿miento cuando se me pregunta acerca de mi modo de beber?, ¿necesito cada vez más alcohol para conseguir el mismo efecto?, ¿estoy cambiando de carácter y me he vuelto cada vez más irritable o maltrato a los demás cuando bebo? ¿el alcohol ha comenzado a afectar mi vida personal, familiar y mi trabajo? Si la respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas, es hora de buscar un grupo de Alcohólicos Anónimos. Es probable que padezcamos de la enfermedad del alcoholismo y debemos estar conscientes que no hay cura y que toda la fuerza de voluntad del mundo no evitará que dejemos de beber. El factor alcohol puede ser sustituido por cualquier tipo de droga, se trata de identificar una enfermedad de adicción y tomar pasos para hacerle frente.

En suma, para que los propósitos de año nuevo no se conviertan en un remordimiento de conciencia y una eterna repetición anual, debemos convertirlos en metas divididas en tareas específicas con plazos para su cumplimiento. Así, al llegar las fiestas del 2011, podemos presumir ese cuerpo de sílfide que siempre anhelamos y con lo que ahorramos nos podemos dar ese pequeño lujo consistente en un nuevo traje o vestido de noche todo entallado, porque lo valemos y es el premio a nuestra constancia.

Hasta la próxima y buena suerte y un muy bendecido 2011.

LLEGAN A SU FIN LAS FIESTAS

Esta época decembrina se caracteriza por compras, regalos, comidas, cocteles, cenas de gala y otros compromisos sociales y de trabajo, amistades, emociones encontradas, amor, placer y dolor, viajes, en fin, todo eso y más se va cerniendo sobre nosotros e invariablemente deja una huella, por ejemplo en esos insidiosos kilos-nalga y/o kilos-panza que con tanta dificultad tratamos de bajar en enero. En fin, aún estamos en pleno maratón Guadalupe-Reyes (comienza el 12 de diciembre con la celebración de la Virgen de Guadalupe y termina el 6 de enero con el festejo de los Santos Reyes), aunque no faltó quien desde el día de Acción de Gracias ya comenzó su carrera en el maratón.

Todo se llena de luces, flores de nochebuena, árboles de navidad, adornos propios de la época y vaya, hasta la ropa navideña se hace muy visible. Todo indica que el mundo es un idílico paraíso de amor y paz. Hay quienes festejan en grande porque tienen algo o mucho que festejar. Otros festejan aunque no tengan con qué y tiran la casa por la ventana, así sea que empeñen hasta su mismísima alma para darse el gusto. Para otros las fiestas están marcadas por el dolor, la soledad y la ansiedad, porque han perdido algo, tal vez a un ser querido, un amor, una ilusión, su matrimonio, su trabajo, su salud, su alegría para vivir. La incesante propaganda navideña y el consumismo a ultranza (y no refiero al “consumismo coche”, “consumismo viejo”, “consumismo traje”) hacen que para muchos esta época sea particularmente difícil. De hecho en algún lado leí que la incidencia de suicidios aumenta en esta época. Creo que es muy difícil abstraernos y sustraernos de la aplastante publicidad, los centros comerciales y tiendas abarrotados de gente peleándose por la mercancía navideña, los santacloses que brotan como hongos en cada tienda y los eternos mensajes festivos en pantallas comerciales y en la televisión. Pero hay soluciones. Una amiga me mandó una interesante guía para sobrevivir las fiestas decembrinas, que reproduzco de manera muy condensada y con algunas ideas propias:

Hay que despojarnos de las expectativas. Mi amiga de manera muy cierta expuso que si sembramos expectativas cosechamos frustraciones. Por ejemplo, compramos un regalo super caro para “quedar bien” con el jefe y resulta que al susodicho ni le gustó. Si no tenemos mucho dinero en lugar de gastar en regalos que igual va a reciclar la gente (me ha sucedido que a la vuelta de unos años he recibido el regalo que yo le hice a la misma persona que me lo dio), mejor podemos comprar una tarjeta y escribir una linda carta con un mensaje positivo.

Muchos aprovechan para ponerse totalmente “pedernales”, es decir, borrachos, con el pretexto de que es época de navidad y hay que festejar. Si nos encontramos a alguno de estos especímenes que tienen que hacer sus catarsis y ventilar sus rencores y frustraciones a costa de los demás en un lugar público como un restaurante o en casa de algún familiar o amistad, podemos emprender la graciosa huída con el pretexto de ir al “tocador”, ya después si nos reclaman podemos decir que se nos hizo moño el estómago y nos tuvimos que retirar antes de que ocurriera una tragedia griega en el baño. Si el espécimen se encuentra en nuestro hogar, aprovechando que precisamente es época de brindis, podemos alzar la copa y brindar por todo lo que no tenga nada que ver con lo que nos quiere enganchar el o la susodicha, como dice mi amiga, el brindis por los osos, las hadas, el arte, etc. O como vi en alguna película sesentera, en donde la anfitriona muy discretamente se quitó un arete y lo escondió y luego comenzó a gritar que se le había caído su costosísimo arete de brillantes y esmeraldas, de modo que puso a todos sus invitados a buscar su arete hasta por debajo de las piedras, sofás, en el hocico del perro, en la casa del gato, en los platos de la sopa, etc. Después de media hora donde todos estaban a gatas por toda la casa, y cuando ya se había desvanecido el peligro de los típicos borrachos que pasan de ser “manos” (hermanos, brodies) al “qué me ves jijo de tu tal por cual” para darse de golpes y hacer el oso, milagrosamente apareció el arete y todo volvió a la normalidad.

A propósito del shopping, cuando se trata de comprar cosas para mí, prefiero esperarme al 26 de diciembre y hasta a principios de enero en donde todas las tiendas tienen sus baratas de fin de año. De esa manera, y aprovechando que hay mercancía que tiene hasta un 50% o más de descuento, puedo darme un lujito adicional y comprar alguna cosa que me da placer sin el remordimiento de salirme de mi presupuesto. Si se trata de quedar bien con gente del trabajo, familiares, amigos, personas que nos sirven, yo prefiero hacer mis compras navideñas en plena época de baratas de verano y además buscar las baratas en línea en las secciones “outlet” o mercancía de descuento de los sitios web de los diversos fabricantes o tiendas (que luego tienen más variedad en sus sitios de internet y más baratas que en sus tiendas), buscando siempre comprar algo de buen gusto y que sé que agradará a quien reciba el regalo en navidad. Hay que recordar que en enero llegarán las cuentas de luz, agua, el predial, el gas, etc. Hay que hacer una lista de personas a quienes queremos regalar algo, un presupuesto y ajustarnos a él.

Evitar la depre. Sí, a veces es difícil pasar una navidad sin un familiar o ser querido que ya dejó este plano terrenal, o sin el o la cónyuge o pareja si nos divorciamos o separamos, o sin los hijos porque se casaron y decidieron pasar la navidad en otro lado. Mi amiga recomienda organizar una fiesta con personas que estén en la misma situación, o de plano huir, a una playa, a un centro de meditación, a un país musulmán donde la navidad pase desapercibida, a una cueva, a la casa del perro, a la cama con los gatos… De todas las maneras las fiestas pasan, la vida sigue y en verdad podemos sobrevivir a las pachangas. Recomiendo que escribamos en las mañanas, o si no podemos en las noches, unas tres páginas en un cuaderno grande, con lo que se nos ocurra, nuestros sueños, nuestras ansiedades y dolores (es como una catarsis poner lo que nos agobia en blanco y negro), nuestros proyectos, lo que hicimos en el día o el día anterior, lo que vamos a hacer al día siguiente, y yo lo que hago es también escribir todo por lo que estoy agradecida. Los invito a hacer el ejercicio, créanme, destapa hasta la creatividad escondida que tenemos en lo profundo de nuestro ser, y propicia que entre la sincronía en nuestra vida. A veces lo “malo” que nos pasa en la vida es una bendición disfrazada, y recordemos que lo que no nos mata nos fortalece.

Con ésto les deseo mis queridos lectores, una muy feliz y sosegada navidad.

Hasta la próxima y buena suerte.

UNA BODA FUERA DE SERIE

Todos desde que somos niños hemos ido con toda seguridad a innumerables bodas, y probablemente muchos hemos llegado a la conclusión que todas son lo mismo. Primero la ceremonia en alguna iglesia, la aparición de la novia en donde se podrá apreciar el buen o mal gusto a la hora de escoger el vestido, los nervios del novio, los padres de los futuros cónyuges, a veces con cara de felicidad, a veces todos compungidos porque se salen del nido los “bebés” (a veces treintones), la pasarela de joyas fake y reales y modelitos de las invitadas. Luego la consabida pachanga, en donde, si los novios escogieron bien a los músicos, se asegurará un buen ambiente. La partida del pastel, el baile de los novios, la aventada del ramo y de la liga hasta que, ya entrada la noche, los invitados saldrán del hotel o salón de fiestas en diferentes grados de estado etílico. Llega un momento en que realmente pocas bodas pueden ser clasificadas como memorables. Recuerdo una boda hace ya casi dos décadas en donde se casó la hija de uno de los principales distribuidores de pollo de la Ciudad de México. La chamaca apenas tenía dieciocho años cuando decidió casarse (no estaba embarazada) pero como el papá estaba extremadamente molesto con que su vástago se casara a tan corta edad, permitió que los novios invitaran “únicamente” a dos mil personas a la boda. Acondicionó una de sus bodegas en la zona de Ecatepec y ahí se celebró la pachanga. Me llamó la atención que la novia no llevaba puesta una gota de maquillaje y sin embargo lucía absolutamente hermosa. En otra ocasión fui a una boda en donde por primera vez vi a animadores que habían contratado los novios para animar a los invitados a jugar juegos, y en donde los animadores repartieron toda clase de joterías. Esto fue igualmente en la década de los ochenta en donde apenas empezaban a considerarse los servicios de los wedding planners y animadores. Por lo demás, prácticamente todas las bodas son igualitas. La gran excepción ha sido la boda a la que fui hace apenas unos días. No fue una boda religiosa sino que aquí los novios se casaron por el civil. En este caso la pareja llevaba viviendo junta desde hace casi cuatro largas décadas. Cuando los conocí hace cerca de quince años y ya entonces tenían veinticinco años viviendo juntos. Mi amigo me comentó en ese tiempo que se despertaba viendo a su pareja siempre con ojos de amor y que nada lo hacía más feliz que ver a su pareja con sus ojitos cerrados para luego abrirlos y comenzar un nuevo día juntos, y que jamás en ese ya cuarto de siglo se habían peleado o siquiera habían tenido una desavenencia. A lo largo de mi vida no he conocido a pareja alguna tan integrada y menos en un mundo y tiempo en donde el amor y el matrimonio se han vuelto desechables porque el divorcio es la salida fácil a los problemas maritales. Me dije a mi misma que yo aspiraba a tener una relación así de larga, amorosa y armoniosa. Esta pareja se ha convertido en mis ángeles de la guarda y en mis hermanos espirituales. Finalmente, a casi cuarenta años de vivir juntos, ambos ya jubilados, finalmente formalizaron su unión. Esta pareja se casó en su hogar, que es un enorme departamento de dos pisos situado en el pent-house de un edificio en lo alto de una colina, de modo que tienen una espectacular vista a toda la Ciudad de México, aún en estos días en que la bruma y la inversión térmica no permiten ver más que la nata grisácea de contaminación que se cierne sobre el valle de la Ciudad de México. Esta pareja no fue a una florería a ordenar arreglos florales en un catálogo, ellos optaron por comprar sus flores e hicieron sus arreglos para las mesas. Compraron flores, listones amarillos, blancos y verdes e hicieron sus propios arreglos florales, además de hacer arreglos navideños para adornar su casa para la ocasión. Hasta la puerta de entrada fue adornada con un tema navideño. Semanas antes se dispusieron a experimentar con los platillos que servirían a sus comensales: ceviches de pescado y camarones, empanadas de diferentes tipos, volovanes con salmón y croissants de pechuga de pavo y queso, una paella de mariscos (cortesía de una amiga), jugos naturales de frutas, frutas frescas picadas y por supuesto dispusieron de todo tipo de bebidas alcohólicas. El día de la boda, que tuvo verificativo a medio día, su hogar lucía di-vi-na-men-te festivo. Ya contando con la presencia de todos los invitados, llegó la juez del Registro Civil a oficiar la ceremonia. Reiterando la voluntad de los contrayentes para unir sus vidas en matrimonio, procedió a hablar del corazón. No leyó la ya anquilosada Epístola de Melchor Ocampo, habló acerca de la responsabilidad de su vida en matrimonio y ante la sociedad y la vida en familia. Tuve el inmenso honor de ser testigo de esta inusual boda. Después ya procedimos a lo típico de las bodas, la ineludible pachanga que se prolongó hasta altas horas de la noche. Se casaron mis hermanos Memo y Pedro. Ellos son apenas el número 530 de bodas entre personas del mismo sexo que contraen matrimonio civil inscritas en el libro de sociedades conyugales y matrimonios del Registro Civil. Resulta casi inconcebible que la legislatura del Distrito Federal haya aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, al modificar el Código Civil el pasado mes de febrero, sobre todo porque la sociedad mexicana es notoriamente conservadora y hasta hostil hacia los homosexuales. Tal vez ello explique que hasta diciembre solamente medio millar de parejas gay haya decidido dar el paso hacia el matrimonio, con los derechos y obligaciones que la ley impone a las parejas casadas. En todo caso el matrimonio de mis amigos es testamento de la valentía de una pareja para tomar la decisión de unirse ante todos, y así dar el ejemplo a otras parejas gay urbi et orbi que no se han animado a unirse en matrimonio por temor al escarnio y ostracismo social y la crítica hacia su estilo de vida y preferencia sexual, comenzando por su propia familia. Enhorabuena por ellos y por una sociedad incluyente que le da la bienvenida a la diversidad. Hasta la próxima y buena suerte.
video

LOS OSOS DE LA ADMINISTRACIÓN OBAMA

“Hacer un oso” en español mexicano significa hacer el ridículo y quedar expuesto ante todo el mundo. De esta manera puedo afirmar sin temor a equivocarme que la administración Obama ha hecho un tremendo oso ante el mundo entero cuando el sitio de internet Wikileaks y su fundador Julian Assange (hacker profesional a quienes sus seguidores lo consideran como un ciber- Robin Hood) expusieron ante todo el planeta más de 250 mil cables y comunicaciones, muchas de ellas secretas, que revelan los tejes y manejes tras las bambalinas diplomáticas que muchas veces nada tienen que ver con los discursos públicos de esta administración y de los gobiernos mundiales. Políticos y representantes del gobierno norteamericano se han apresurado para solicitar la extradición de Assange para enjuiciarlo como espía y hasta pretenden designarlo como un “terrorista y combatiente enemigo”, clasificación que usualmente reservan a los terroristas de Al Qaida, ya que sus explosivas revelaciones supuestamente comprometen la seguridad nacional del país. De los más de 250 mil cables once mil están clasificados como secretos.

Muchas de estas comunicaciones reveladas por Wikileaks se me figuran como chismes de lavadero y no pasan de ser notas periodísticas que causan cierta gracia: que si el líder libio Muammar Gaddafi se rodea de cuatro monumentales enfermeras ucranianas y es adicto al Botox, que si el líder norcoreano Kim Jong Il es un “fofo”, que si Hillary Clinton cuestiona la salud mental de Cristina Fernández de Kirchner después del fallecimiento de su esposo, el ex-presidente de Argentina, que si las fiestas orgiásticas del premier italiano Silvio Berlusconi…

Hay otras fugas de información diplomática que efectivamente tienen el potencial de causar serios daños en las relaciones diplomáticas entre diversos países. Por ejemplo, el que el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad se venga a enterar en los medios que por un lado sus vecinos los saudí árabes le sonríen y se portan super nice con él, pero a sus espaldas le piden en privado al gobierno americano que lance un ataque en contra del programa nuclear de los iraníes. O que el “fofo” de Kim Jong Il se entere que su protector de toda la vida, el gobierno chino, se le volteé y decida permitir una Corea unificada pero bajo el liderazgo de Corea del Sur. Para México, el oso es que el discurso oficial consiste en que el gobierno está doblegando al crimen organizado, pero la realidad es que el mismísimo presidente Felipe Calderón pide ayuda al gobierno norteamericano de manera “angustiosa” ya que el gobierno mexicano admite que ha perdido el control de zonas completas del país. Por otra parte uno de los cables revela que Calderón se muestra preocupado por la intromisión de Hugo Chávez en México y otros países de Latinoamérica.

El hecho es que la diplomacia mundial probablemente nunca jamás vuelva a ser la misma después del Wikigate. Por lo pronto, prácticamente todo el personal adscrito a la diplomacia norteamericana, desde Hillary Clinton hasta el más humilde empleado consular están ocupados en revertir el tremendo oso que ha hecho el gobierno norteamericano ante el mundo entero.

No cabe duda que el oficial Bradley Manning cometió un delito cuando desde un remoto puesto militar en Irak descargó el cuarto de millón de cables y los quemó en un disco para luego pasárselos al autonombrado activista del derecho a la información Julian Assange, personaje que por cierto ha tratado de mantener secreta su propia vida hasta que se rindió voluntariamente ante la policía inglesa. El problema al que se enfrentará Assange, si es que es extraditado a Estados Unidos, es que la información que diseminó fue producto de un delito, y si invoca su inalienable derecho de libertad de prensa, si Wikileaks efectivamente puede ser clasificada como un medio de comunicación. Además creo que será muy dudoso que su juicio sea justo y equitativo. Si ya desde ahora los suecos lo reclaman para enfrentar cargos por violación de dos mujeres que supuestamente tuvieron relaciones consensuales con él. Todo esto tiene por supuesto un fétido olor a persecución política, especialmente para los amantes de las teorías conspirativas. El propio Assange, australiano de origen, tiene un historial un tanto obscuro y cuestionable, ya que, de lo poco que se sabe de él, empezó su carrera como hacker en la adolescencia y a la edad de 20 años penetró el sistema de la empresa canadiense Nortel. Lo descubrieron y lo indiciaron por una serie de delitos, pero el juez de la causa únicamente lo sentenció a pagar una suma insignificante para resarcir el daño que causó. De ahí se sabe que estudió matemáticas y física en la universidad de Melbourne, Australia, pero que abandonó sus estudios y que fundó Wikileaks en 2006 con el fin de promover el libre intercambio de documentos, y la caída de gobiernos no legítimos. Desde entonces, el y su misterioso equipo de colaboradores de los que nada o poco se sabe han publicado una serie de documentos y videos incriminatorios.

Pero por otro lado, este mega oso del gobierno norteamericano hace cuestionar lo que realmente debe permanecer en secreto porque efectivamente puede comprometer a la seguridad nacional y lo que se clasifica como secreto en un afán de que algunos individuos se desean dar una importancia mayor a la que tienen en realidad. Según datos publicados por la revista Time, el secretos clasificados como tales ha aumentado en un 75% de 1996 a 2009, lo cual significa que el número de documentos que los contienen se ha incrementado en diez veces, de poco más de 5 millones seiscientos mil en 1996 a la escalofriante cantidad de 54’651,765 en 2009. Como resultado obvio, el número de personas con acceso a dichos documentos secretos también se ha multiplicado. De tal suerte que las fugas son inevitables. Cosa de la naturaleza humana. Los secretos gubernamentales son tan antiguos como los espías y las fugas de información.

Este evento que ha desgarrado el tejido de la diplomacia norteamericana hará que también más de uno se cuestione la credibilidad del gobierno para ejercer un buen juicio para clasificar como secreto lo que en realidad amerita esa clasificación. Esta es una telenovela que aún dista mucho de estar concluida. Ya veremos en que acaba.

Hasta la próxima y buena suerte.

EL CAMINO A LA CIUDADANÍA, UNA OPCIÓN NECESARIA

No es nada nuevo que los latinoamericanos, y en particular los mexicanos indocumentados, estamos ante el embate de las campañas de intimidación y mentira de la ultraderecha conservadora, incluyendo el estridente discurso cargado de mentiras del siniestro Lou Dobbs, que está considerando lanzar su carrera política, el infame Joe Arpaio de Arizona que también está amenazando con lanzarse a la presidencia, los inflamatorios comentarios de Sarah Palin, que es una de las mujeres en la política más ignorantes que he visto, pero que ya se perfila como candidata a la Casa Blanca con el apoyo de los ultraderechistas del movimiento “Tea Party”, las “alertas” sobre los “bebés ancla terroristas” (sic) de la Representante Estatal Debbie Riddle y el Congresista Louie Gohmert, republicanos, los apocalípticos augurios de la inicua gobernadora de Arizona, Jan Brewer, en el sentido de que la seguridad de que su estado se está yendo por el caño, ya que según ella Arizona se está llenando de decapitados, lo cual resultó no ser otra cosa que demagogia politiquera porque estas declaraciones no fueron más que mentiras descaradas. Vaya, inclusive nuestro gobernador Rick Perry agarró el tema de los indocumentados y la necesidad de “proteger” y “asegurar” la frontera como plataforma política para quedar bien con sus cuates republicanos y ganar votos en estas elecciones pasadas. Por supuesto que nuestros congresistas federales Kay Baley Hutchinson y Pete Sessions están en contra de la propuesta de ley “Dream Act” (que es la abreviatura de Development, Relief and Education for Alien Minors Act”), esa ley que permitiría a los jóvenes indocumentados tener acceso a la educación y a una vida como ciudadanos productivos en este país, porque si votaran a favor de esta ley quedarían mal con su electorado conservador, que ellos consideran que es el mayoritario y que de alguna manera, los hispanos no contamos aunque somos la minoría de mayor crecimiento demográfico y con ello, de creciente influencia política.

Por ello, es tan importante que todos los latinoamericanos que vivimos aquí como residentes legales busquemos el camino de la ciudadanía. Entiendo, como me lo dijo recientemente una amiga, que ella y muchos como ella sienten que el convertirse en ciudadanos americanos es como una traición a su país de origen. Pero mi postura es diferente. Yo elegí venir aquí. Mi presencia en este país fue un acto de voluntad por el que yo y solamente yo soy responsable. Documentada o indocumentadamente, todos los que venimos aquí siendo adultos jóvenes o no tan jóvenes tomamos esa decisión por las razones que sean. Dudo mucho que haya muchos de nosotros que hayan venido aquí porque le apuntaron con una pistola. Tal vez una excepción son los asilados políticos. Este país es ahora mi hogar. Si tenemos la oportunidad de convertirnos en ciudadanos y si pretendemos seguir viviendo en este país, definitivamente debemos hacerlo.

La ciudadanía es un privilegio que nos confiere derechos y también nos impone obligaciones. Solamente un ciudadano puede votar y ser votado para un cargo de elección popular. Ese es un derecho y una obligación. Los ciudadanos tienen el derecho inalienable, consagrado en la Constitución de este país, de formular peticiones al gobierno y a sus representantes que (vaya la redundancia) los representan, llámense diputados o senadores. ¡¡Ah!! Muy importante, un ciudadano no puede ser deportado por ninguna circunstancia. Ese es un derecho fundamental. También tenemos la obligación (y ahí no importa si somos ciudadanos de este país o no) de obedecer las leyes de este país. Yo también soy de la idea de que si estamos viviendo en este país, a veces desde hace décadas, aprendamos el idioma principal de este país, el inglés, bajo el principio de “al país que fueres haz lo que vieres”. Es ridículo que haya tantos que viviendo aquí, opten por cerrarse a la posibilidad de comunicarse con los demás seres humanos con los que compartimos este espacio físico. El denominador común es el idioma inglés. Las bibliotecas públicas y otros lugares ofrecen servicios gratuitos de enseñanza del idioma. Sencillamente no hay pretexto para no aprender inglés. Muchas de las clases están diseñadas para personas que trabajan y tienen limitaciones de tiempo. Hace tiempo conocí a una persona que aprendió inglés leyendo diariamente un diccionario y aprendiendo las palabras. Querer es poder. Y ya que estamos viviendo aquí, otra cosa mínima que debemos hacer es aprender la historia de este país.

Yo tomé la decisión, igualmente producto de mi soberana voluntad, de convertirme en ciudadana de este país cuando tuve la oportunidad legal de hacerlo. Ahora gozaré del privilegio y cumpliré con la obligación de acudir a votar por aquellos candidatos que se apeguen a mis ideales políticos y a mis convicciones éticas. Definitivamente ejerceré el derecho de escribirle a mis senadores y les diré con precisión porque deben apoyar y votar a favor de leyes como el “Dream Act”. Si yo optara por no cumplir con mi obligación de acudir a las urnas entonces no tendría ningún derecho después de quejarme de que aquellos políticos que los demás que sí optaron por ejercer este derecho eligen, sean individuos que dañen mis intereses ciudadanos con sus agendas políticas que nada más están encaminar a satisfacer las vociferantes demandas de una minoría ultraderechista, que no deja de ser minoría, pero que ciertamente es estridente. Además, ¿por qué dejar que alguien más tome la decisión de elegir a mis representantes populares en mi lugar? Como ciudadana, puedo elegir gente más sensata y pragmática para que me represente, con mi voto razonado. Así, quiero invitar a todos los residentes legales que, cuando puedan hacerlo, vayan por el camino de la ciudadanía. Este es un gran país para vivir, y está en nosotros el mantenerlo grandioso. Debemos recordarles a esos insidiosos ultraderechistas que este país desde su inicio fue forjado por migrantes, originalmente ingleses, irlandeses, italianos, alemanes, y ahora primordialmente latinoamericanos y asiáticos. Y hoy por hoy siguen emigrando a Estados Unidos los europeos y gentes de países tan variados como Jordania, Irak, Lituania, República Popular de China, etc. Por algo será.

Cuando me apersoné a la ceremonia de juramentación como ciudadana, resonaron en mí las palabras de una de las funcionarias del Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security), quien hizo hincapié en que para muchos el camino hacia este país fue uno de penurias, riesgos y dolor, pero que a partir de ese momento, ellos gozaban de la cabal protección que ofrecen el sistema legal y las instituciones de este país y el ejercicio de libertades y derechos humanos que en otras partes sencillamente no existen. Estas palabras y un video que presentaron con fotografías de migrantes que llegaron a este país desde hace más de un siglo y la esperanza reflejada en todos y cada uno de sus rostros, hizo que la ceremonia fuese especialmente emotiva. Por supuesto que otro componente importante de la ceremonia son el himno nacional y los honores a la bandera. El camino vale la pena.

Hasta la próxima y buena suerte.

HIPOTECAS, DEL SUEÑO AMERICANO A LA PESADILLA DEL DESAHUCIO, PARTE II

La semana pasada mencioné como se gestó la pesadilla de las ejecuciones hipotecarias que han dejado a millones de seres humanos en la calle, con su crédito y su vida financiera en ruinas, siendo víctimas, o tal vez cómplices insospechados de una crisis financiera cuya envergadura aún no se comprende. Los negros nubarrones de la tormenta financiera que en buena medida causó el colapso económico del año pasado y la recesión que hoy por hoy nos afecta, comenzaron a formarse en la primavera de 2007, cuando los mercados de títulos comenzaron a cerrarse hasta que finalmente implosionaron en el otoño de 2008. Más de una tercera parte de los mercados crediticios privados dejaron de ser fuente de dinero y para febrero de 2009, Ben Bernanke, el jefe de la Reserva Federal señaló que los mercados de títulos se mantendrían cerrados a excepción de ciertas hipotecas que calificaban, y que podían ser vendidas a Fannie Mae y Freddie Mac, instituciones que a la postre tuvieron que ser rescatadas con el dinero de nuestros impuestos.
Los genios de Wall Street inventaron fórmulas muy imaginativas y complicadísimos modelos económicos para justificar la calificación y venta de los títulos que respaldaron a las hipotecas, en particular los títulos de las infames hipotecas sub-prime, o hipotecas de alto riesgo. Por supuesto que con ello su evaluación del riesgo financiero fue bastante deficiente. Al final del día, empresas tipo Countrywide Financial, quien en su momento fuera una de las principales empresas hipotecarias del país y quien fue una de esas instituciones que inventó esas “creativas” fórmulas para otorgarle créditos hipotecarios a individuos que no calificaban por no tener los ingresos o la estabilidad financiera necesarios para pagar sus deudas, cargándoles una tasa de interés mucho mayor a la tasa normal, ya no pudieron colocar o vender esas hipotecas en el mercado secundario o entre los inversionistas. Los inversionistas habían perdido la confianza en que podrían recuperar algo de esas inversiones. Esto causó el colapso y quiebra de Countrywide y otras como ella. Pero el daño se extendió como una plaga y acabó afectando todo el sistema financiero. Instituciones como Bank of America y Citigroup, que habían acumulado multi-billonarias deudas por los préstamos hipotecarios otorgados tuvieron que ser rescatadas por papi gobierno, quien por supuesto no opera con recursos propios, sino con recursos fiscales, es decir con el dinero que yo y que ustedes, queridos lectores, puntualmente tenemos que pagarle al fisco.
La otra cuestión es que millones y millones de títulos, concretamente los pagarés (notes) que sustentaron las hipotecas cambiaron de manos, al parecer, muchas veces de manera virtual. De tal manera es como millones de personas se vieron demandadas por instituciones de las cuales nunca antes habían oído hablar. He visto innumerables demandas, la gran mayoría presentadas en juzgados de paz, otras en los juzgados del condado de que se trate (dependiendo del tipo de crédito) por una decena de despachos de abogados especializados en este tipo de cobranza. Estos despachos acuerdan representar, digamos a Wells Fargo, por un honorario que usualmente es de varios cientos de dólares o tal vez hasta un par de miles de dólares por cada hipoteca morosa. El trabajo lo hacen secretarias y en el mejor de los casos, paralegales. El abogado que tiene asignado firma las demandas por cientos, bajo la expectativa, bastante realista, de que el demandado o no va acudir a tribunales a defenderse, o si lo hace, no tendrá representación legal por lo no tener los recursos para ello. Esto es cierto en la gran mayoría de los casos. Por ello muchos deudores han optado por irse a la bancarrota, ya que esta estrategia legal les permite poner en suspensión cualquier juicio hipotecario. Todas estas demandas vienen acompañadas o bien de una certificación notarial o de una declaración bajo protesta, en donde la persona que la firma (en el mejor de los casos el abogado asignado al caso, pero en muchos casos cualquier empleado menor de estas instituciones financieras con licencia para ser notario – robo-firmante, porque firma lo que se le pone en la mesa como autómata sin leer los documentos) declara, como dice su nombre, bajo protesta de decir verdad, de que los hechos que alega le constan en lo personal y que son absolutamente ciertos y verídicos, y algunos, los más temerarios, alegan, igual bajo protesta de decir verdad, de que ellos son los custodios de la documentación base de la demanda, aunque claro, en la realidad no tienen la más remota idea de en donde se encuentra esta documentación o si es que ésta siquiera existe. Algunas de estas demandas adolecen de los más elementales requisitos. He llegado a ver demandas en donde el demandado es Perenganito Equis pero la documentación base de la demanda corresponde a Sutanito Zeta. Tal ha sido el abuso de las instituciones financieras que han demandado sin tener efectivamente los pagarés, como lo requiere la ley, que ya los jueces han comenzado a desechar las demandas por improcedentes. Y tal es el grado de escándalo que han causado estas ejecuciones deficientes, si no es que de plano fraudulentas, que ya tomó cartas en el asunto el Programa de Fideicomisarios de los Estados Unidos, que es la unidad del Departamento de Justicia encargada de supervisar la integridad de los juzgados de quiebras. Esta intervención de parte del gobierno es importante porque indica que ya no bastará con que los bancos les digan a los jueces que ellos tienen el derecho de ejecutar las hipotecas, ahora lo tendrán que probar en juicio, por lo menos a nivel de los juicios de quiebra. También los procuradores de justicia de los estados están comenzando a ver con mayor detenimiento estas prácticas, después de que un creciente número de deudores pudieron comprobar que las ejecuciones fueron defectuosas, si no es que fraudulentas y fueron violatorias de una serie de leyes federales y estatales sobre prácticas justas de cobranza.
Definitivamente ya es hora que las autoridades tomen cartas en el asunto. Según datos publicados por el prestigioso periódico The New York Times (http://topics.nytimes.com/top/reference/timestopics/subjects/f/foreclosures/index.html?scp=1-spot&sq=foreclosure&st=Search), en el primer trimestre de 2010 fueron presentadas 930,000 solicitudes de ejecución de hipoteca, un incremento de 7 por ciento con respecto al trimestre anterior y de 16 por ciento con respecto a los tres primeros meses de 2009, con seis millones de deudores en mora y un 11.5 por ciento de deudores ya en riesgo de ser demandados, cuando en 2008 ese porcentaje era de 5.7 por ciento. A lo anterior se aúnan los fraudes hipotecarios de que han sido víctimas muchos de nuestros incautos connacionales latinoamericanos, sobre todo los indocumentados, que son presa fácil de las ratas de dos patas que abundan por ahí, ante su desconocimiento de cómo funciona la adquisición de un bien raíz, su desconocimiento del inglés (por algo no me canso de insistir en que debemos aprender el idioma de este país), y por supuesto, su resistencia a acercarse al sistema judicial por temor a la deportación, temor por cierto infundado porque el sistema legal le brinda acceso equitativo a la justicia a cualquier persona que se encuentre en este país, sea ciudadana o no.

Hasta la próxima y buena suerte.

HIPOTECAS, DEL SUEÑO AMERICANO A LA PESADILLA DEL DESAHUCIO, PARTE I

Desde hace ya algunos años he visto de cerca toda esta pesadilla americana que ha atacado a americanos e inmigrantes por igual, y que se llama “foreclosure” o ejecución de hipotecas. Se trata de un pozo legal negro y profundo que afecta a 4.3 millones de créditos hipotecarios que no han sido pagados o que de plano ya se encuentran en ejecución. Esta cifra refleja que aproximadamente 16 a 20 millones de personas no han podido pagar su hipoteca o están a punto de ser desahuciados, si hacemos el cálculo con base en una familia compuesta de dos adultos con dos a tres hijos.

Desde mis días de juventud en México siempre escuché que el sueño americano, al que también queríamos aspirar los mexicanos en nuestro país, hasta que tres décadas de constantes descalabros económicos destruyeron esa ilusión para la mayoría de los habitantes del país, consistía en tener una casa propia, un coche en que transportarnos, un dinerito extra para entretenimiento y vacaciones y algunos ahorros que nos pudieran ayudar a pasar una vejez sin penurias.

Durante décadas, este sueño se hizo realidad para millones de familias en este país (Estados Unidos), sin importar su origen, su etnia o hasta su status migratorio, hasta que la avaricia desmedida de Wall Street y la corruptocracia en Washington, supuestamente encargada de “suprvisar” el sistema financiero pero que en realidad estaba totalmente cooptada por éste, se encargaron de convertir este sueño en la peor de las pesadillas imaginables para millones de familias. Para más, ha contribuido enormemente a la recesión de la cual aún no sale este país.

No fue nada más el hecho de los famosos créditos “sub-prime”, que fueron créditos a tasa de interés variable otorgados a personas que evidentemente no calificaban para obtenerlos, y que fueron luego bursatilizados. Fueron los abusos, que no dejan de sorprenderme. Llegué a ver la documentación de uno de esos clientes del sistema hipotecario, en donde ejecutivos sin escrúpulos de empresas tipo Option One, EverHome, Lehman Borthers, Washington Mutual, y muchas otras, llenaban los formatos de solicitudes a nombre de los clientes, todo en aras de cobrar las jugosas comisiones que recibían por obtener las firmas para los créditos de los incautos y hasta irresponsables clientes: así, un hombre soltero afroamericano, que labora como paralegal en un despacho, con un sueldo anual de $70,000, se convirtió por arte de la magia del bolígrafo de uno de estos ejecutivos en un hombre casado, anglosajón, con un sueldo anual de $700,000 y calificando para un crédito de un millón, con el cual acabó adquiriendo una mansión de $700,000 que por supuesto estaba totalmente fuera de su alcance. Tampoco el ejecutivo se molestó en aclararle que en estos créditos uno empieza por pagar solamente el interés, a una tasa muy baja, que con el tiempo (digamos uno o dos años después), se “ajusta”, pero siempre al alza, nunca a la baja, de modo que después de tres años, los pagos mensuales de $900 acaban por convertirse en pagos de $1,900 o más, sobre todo en un entorno de tasas de interés crecientes. Claro, todo lo que es demasiado bueno para ser cierto, usualmente lo es, parafraseando el dicho en inglés. El cliente, por irresponsabilidad, no objetó la fraudulenta solicitud de crédito, y tampoco se tomó la molestia de leer las condiciones de su crédito. Sucedió lo obvio, a la vuelta de unos años, el cliente de esta empresa financiera fue incapaz de pagar la hipoteca y después de estar en mora durante poco más de medio año, primero le llovieron las cartas de la propia empresa advirtiéndole que estaba en mora y que si no se ponía al corriente en sus pagos, su expediente sería enviado a un despacho de cobranzas. Lo cual sucedió meses después. Si bien este cliente, como muchos otros, hizo el esfuerzo imposible de acercarse a su prestamista para refinanciar su crédito, u obtener una modificación a las condiciones del mismo, a la par que ejecutivos del área de créditos estaban “buscando” soluciones, su expediente ya había caído en manos de un despacho de cobranzas, y al poco tiempo tenía el citatorio judicial con la demanda de desahucio anexada al mismo.

Cosa extraña, quien lo demandó, y de quien en su vida había escuchado el cliente, sonaba a algo ininteligible como: “Deutsche Bank National Trust Company as Trustee of Argent Securities, Inc. Asset-Backed Pass Through Certificates, Series 2004-W1 under the Pooling And Servicing Agreement dated February 1, 2004, Without Recourse” (o sea Sociedad Fiduciaria Deutsche Bank como Fideicomisario de Argent Securities, Inc., Pasados por Certificados respaldados por Activos, Series 2004-W1 bajo el Contrato de Servicios y Acuerdos de fecha 1º de Febrero de 2004, sin Recurso” – pa’ entenderle). ¿De dónde demonios había salido Deutsche Bank si el cliente nunca en su vida tuvo trato alguno con esta institución? ¡Ahhh! Ahí viene la pregunta de los 64,000. Resulta que con la bursatilización del sistema hipotecario, la institución financiera originadora del crédito hipotecario podía distribuir entre una serie de inversionistas el riesgo financiero mediante “títulos respaldados por hipotecas” o “mortgage backed securities”, en donde los pagarés (las famosas “notes”) fueron vendidas en paquetes de miles, si no es que cientos de miles de documentos, en este caso el comprador fue Deutsche Bank. Por supuesto que en un principio, éste fue un negocio redondo para los bancos y empresas hipotecarias porque se hicieron de cientos de millones de dólares que les permitieron emitir más créditos y generar de los clientes más comisiones y costos por las transacciones. Las transacciones hipotecarias fueron incentivadas pero con ello la calidad de los créditos cayó y millones de personas que evidentemente no calificaban para recibir un crédito hipotecario acabaron por recibirlos, a sabiendas todos, de que estas personas eran un alto riesgo crediticio.

Las cifras son punto menos que alarmantes. Entre 1996 y 2007, el monto de estos títulos bursatilizados ascendió a la colosal cifra de 7.3 trillones de dólares y para 2008, justo cuando comenzó a explotar la burbuja, los deudores hipotecarios y de tarjetas de crédito, y hasta las empresas, ya debían la pasmosa cantidad de 25 trillones de dólares.

Ahora viene la pesadilla de los documentos que respaldan a todos estos créditos y en donde están. Pero eso se los platico la otra semana.

BAJO LA BATUTA DE ALONDRA DE LA PARRA

BAJO LA BATUTA DE ALONDRA DE LA PARRA

Siguiendo con el tema de la música, el fin de semana pasado tuve el enorme placer de ir al Morton H. Meyerson Symphony Center en el flamante distrito de las artes de Dallas, a escuchar el mega-concierto ofrecido por la orquesta sinfónica de Dallas para conmemorar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución mexicanas, bajo la conducción de Alondra de la Parra y con Jorge Federico Osorio al piano.

El tema fue latinoamericano, comenzando con la Sinfonía India de Carlos Chávez, uno de los grandes compositores mexicanos y maestro del desaparecido conductor Eduardo Mata. Siguió el Concierto Romántico para piano y orquesta de Manuel M. Ponce, otro gran compositor mexicano de fines del siglo XIX y mediados del siglo XX, con el maestro Jorge Federico Osorio en el piano (otro gran talento que ha aportado México al mundo de las artes). La tercera pieza del programa fue la Suite Estancia Op. 8ª del compositor argentino Alberto Ginastera, seguida de la pieza cumbre del maestro Silvestre Revueltas, Sensemayá, y para concluir con el Danzón No. 2 de Arturo Márquez. El Danzón No. 2 y Sensemayá son piezas que se incluyen en “Mi Alma Mexicana”, CD conmemorativo del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicanas de la Orquesta Filarmónica de las Américas que dirige Alondra de la Parra, y que recientemente acaba de salir a la venta. Fueron en total cuatro conciertos los que ofreció esta jovencísima conductora mexicana dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Dallas, en donde desbordó su enorme talento para conducir, el entusiasmo y energía propios de su juventud (pues apenas tiene 30 años de edad), una conducción perfecta y una selección de música que virtualmente puso a bailar a algunos de los siempre serios elementos de la orquesta y por supuesto, acabó en una ovación de pie por parte de los asistentes. No es muy frecuente que un director de orquesta se dirija a su público, pero con la frescura que la caracteriza, ella explicó a la audiencia las piezas que la orquesta presentó dentro del programa. Era palpable que los propios integrantes de la orquesta disfrutaron enormemente la selección de piezas del concierto y la conducción de esta talentosísima mujer.

Esta joven conductora mexicana ya ha recibido elogios a nivel internacional por su muy envidiable talento. Muchos recordamos que hace apenas unos tres o cuatro años vino a Dallas con su propia orquesta filarmónica en donde cerró con broche de oro su programa con la inolvidable pieza de Inguesú de Enrico Chapela, y en donde hizo vestir camisetas de futbol de los equipos del América y de las Chivas Rayadas a los super serios integrantes de la orquesta, con silbato en la boca y tarjetas amarilla y rojas en la mano. Tal es su calidad de conducción que ha sido invitada ya en dos ocasiones adicionales por la Sinfónica de Dallas como conductora huésped. Ella fundó su Orquesta Sinfónica de las Américas cuando contaba con apenas 23 años de edad, convirtiéndose con ello en la conductora más joven y demostrando así que pudo romper con el tabú de que la conducción de orquestas es una actividad reservada a los hombres, y además fue la primera conductora mujer mexicana que condujo en Nueva York.

Su fama internacional sigue creciendo conforme pasa el tiempo. Frecuentemente requerida como conductora huésped, Alondra de la Parra ha dirigido en los Estados Unidos a las orquestas sinfónicas de Houston, San Francisco, Phoenix, Columbus, San Antonio, la Orquesta de Cámara de Los Ángeles y la Orquesta del Nuevo Mundo de Miami, en Canadá dirigió la Sinfónica de Edmonton, la Kammerakademie de Potsdam y la Orquesta del Festival Moritzburg en Alemania, la Sinfónica Tivoli de Dinamarca y la Sociedad Filarmónica Madrid - Berlín en el Palacio Real de la Almudena en Mallorca, España además de la Orquesta Nacional de Rusia. En América Latina ha estado al frente de la Sinfónica de Sao Paulo en Brasil, la Filarmónica de Buenos Aires, la Filarmónica de Montevideo en Uruguay y la Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela, de quien recibió su más alta condecoración. Con la Orquesta del Sun Festival en Singapur colaboró con el actor Geoffrey Rush y con la orquesta de la Ópera Nacional de Washington dirigió un concierto de gala con Plácido Domingo. Finalmente en México, Alondra ha dirigido a las orquestas de Aguascalientes, Jalisco, Sinaloa, Xalapa, la Sinfónica del Estado de México y a la Orquesta Sinfónica Nacional en el Palacio de Bellas Artes.

Entre el repertorio de Alondra de la Parra no nada más se encuentran piezas clásicas como Beethoven, Mahler, Tchaikovsky, sino que promueve entusiastamente la música clásica de compositores modernos, particularmente latinoamericanos, como Chávez, Revueltas, Márquez, Eugenio Toussaint, ErnestoVillalobos y otros más como Paul Brantley y Paul Desenne.

Alondra de la Parra es nieta de la famosa historietista Yolanda Vargas Dulcé (quién no recuerda Lagrimas y Risas, Memín Pinguín, Yesenia y Rarotonga, entre otras muchas historietas con las que crecimos generaciones enteras). Ella y su marido Guillermo de la Parra formaron Grupo Editorial Vid, que publicó sus muy famosas historietas. Pero además fue un talento musical ya que estaba dotada de una excepcional voz. No cabe duda que estos talentos se heredan y Alondra de la Parra es el vivo ejemplo de ello. Casada con Carlos Zedillo Velasco, hijo del ex-presidente Ernesto Zedillo, actualmente la pareja reside en Nueva York.

Creo sin lugar a dudas que ella es la heredera espiritual de Herbert von Karajan, quien a mi modo de ver ha sido el más grande conductor en la historia de la humanidad. Ella se presentará en el Auditorio Nacional en México, Distrito Federal el próximo 30 de noviembre. De seguro vamos a poder contar con su presencia de nueva cuenta en Dallas, y los invito muy cordialmente, amigos lectores, a que, cuando lo haga, vayan y deleiten todos los sentidos con su inolvidable música y fresco estilo de conducción.